lunes, 14 de septiembre de 2015

Un día nos cambiaron de puesto en el colegio y a mi y a este niño nos sentaron en el ultimo puesto, allí comenzamos a hablarnos, yo odiaba los perros y el odiaba los gatos. por ello nos inventábamos historias en las que el mataba gatos y yo le disparaba a los perros, creábamos odio mutuo, pero nuestras miradas se abrazaban en una enorme atmósfera de comprensión y ternura... cada día me levantaba con el extraño animo de ir a clases, solo para verlo y conversar un poco más con el.
llenaba todo mi mundo, llenaba cada tristeza que sentía, si estaba con el, todo era seguro... pero sin el, para mi, el mundo era una selva de cemento en la que solo el mas fuerte lograba sobrevivir y por supuesto yo debía ser la más fuerte de aquella selva.
Por ello es que no podía demostrarle a ese niño todo lo que yo sentía por el... el tiempo paso y comenzamos a ser amigos, el se sentaba en un lugar de la sala y yo en otro, pero seguíamos compartiendo, eramos felices con nuestra relación en la que finjiamos ser solo amigos, pero queríamos ser algo más.
Cuando de repente nuestra bella historia tuvo un gran vuelco, una noche soñé que en nuestro colegio había una mujer de cabello castaño crespo y delgada, yo solo la miraba y aparecía él, el niño de mis sueños mi compañero más fiel, mi único amigo, mi verdadero amor, y yo corría hacia el, hacia sus brazos y el solo me ignoraba e iba a los brazos de esa otra mujer...
Al día siguiente, le conté mi sueño a mi amigo, obviamente omitiendo el gran sentimiento de amor que había hacia el en este sueño... Luego de escucharme me pidió que nos sentáramos juntos desde ese entonces para siempre, todo parecía haber sido solo un sueño hasta ese momento... Pero cuando me dijo que se estaba enamorando de una niña de esas características, solo me quería morir de la pena, pero fingí ser fuerte y decirle que mi sueño era una premonición a su relación con la niña.
Pasábamos tardes enteras hablando de ella... mientras el más me hablaba de ella, yo menos ánimo tenía, menos fuerzas para seguir, sentía que mi mundo se desvanecía con cada sentimiento de él hacia ella.
ya costumbrada a escucharlo hablar de ella, una tarde me dijo: ¡¡ Amiga le pedí pololeo, estamos juntos !! en ese minuto, mi corazón para siempre. ¡¡ Estoy tan felíz por ti !! fue lo único que pude decir, luego llame a mi madre, para decirle que no me sentía bien y que fuera por mi al colegio.
falte una semana fingiendo estar muy enferma, no quería saber de él ni de su novia, los odiaba. Todos me decían que parecía extraño que el pololeara, si nosotros parecíamos novios y me preguntaban que paso, yo solo debía decir, solo somos amigos y estoy feliz por el. Pero las preguntas y hostigamientos seguían  y tuve que inventar que me gustaba un niño de mi colegio que era mayor que nosotros, que por cierto era la cosa más fea que pisaba el planeta. Sin embargo parecía una buena posibilidad de sacarle celos a mi "amigo".
Por ende comencé con más ansias mi perverso plan, mi "amigo" me hablaba de ella y yo de él. hasta que una noche todo se me escapo de las manos y el ogro que yo decía querer me pidió pololeo, no sabía como salir de ahí, ya que si le decía que no, mi plan que iba en perfecta marcha se esfumaría, pero si le decía que sí, tenia que besarlo y me parecía repugnante. Tarde dos semanas en darle una respuesta y llame a mi "amigo" para saber si yo debía hacerlo, pero antes de que le comentara todo, el me dijo que había estado con ella. En ese minuto al colgar el teléfono grite grite y grite, llore todo lo que tenía que llorar y estúpidamente dije que sí al monstruo más feo e imbécil del colegio.
Al otro día mi "amigo" me dijo porque una niña tan linda como tu esta con un tipo tan feo... y tenía tanta rabia con el, que le dije que era porque me encantaba y me enoje y fui donde el imbécil para sacarle celos y... ¡¡FUNCIONABA!!
Así pasamos un largo tiempo con este "amigo" mi familia me decía tu estas enamorada de el, a l que yo respondía noooo, el es como un hermano para mi, y me decían tu no amas a tu pololo, lo amas a el, a tu "hermano" y dentro de mi pensaba,¿ porque se dan cuenta? ¿tan evidente soy? y mi hermana me dijo cuando hablas de el tu ojos brillan y nos hablas todo el día de él y cuando peleas con el, te pones muy triste, y por tu pololo no sientes eso.
yo respiraba y fingía muy bien, y al llegar a mi habitación lloraba y lloraba.
y mi "amigo" comenzó a llamarme casi todas las noches y yo era tan feliz cuando veía su numero en el teléfono... pero todo se iba cuando era para hablarme de la estúpida de su novia.


                                                                                                    Continuará...

El inicio...

Pareciera ayer cuando todo comenzó...
Estaba en un lugar muy alejado del lugar donde vivo actualmente, este lugar esta rodeado de belleza, tiene un mar cristalino, aire puro y verdes paisajes que te hacen olvidar la maldad del mundo... tenía solo 12 años cuando salí de mi casa y mire por el balcón y ahí, justo ahí había un pino enorme y fuerte, lo fui a observar y pude ver como sus ramas habían hecho una escalera para subir a la cima del pino, sin dudarlo comencé a subir y al llegar me senté en una rama y vi la gente pasar, era asombroso era invisible y me sentía poderosa por ello, en ese minuto decidí que quería permanecer ahí por siempre, pero mi familia salio en mi búsqueda y termino el sueño... pero solo por esa tarde, porque a la mañana siguiente volví hacer lo mismo. Ese pino era mi refugio donde pensaba por horas, hasta que un día cuando miraba el horizonte, pensé en que quería compartir eso con alguien y claro teniendo solo 12 años lleve a mis peluches,
los años pasaron y todo comenzó a cambiar, tenía 14 años y tuve que estudiar en este lugar lejano todo un semestre, todo era tan entretenido, tan fácil, tan distinto, que creí que solo ahí podría ser feliz, pero como nada es para siempre...regrese a la horrible ciudad y todo comenzó a caerse en pedazos, mi antiguo colegio no me quiso recibir y fui de colegio en colegio, sin lograr adaptarme, a decir verdad, nunca he pertenecido a ningún lugar, nunca he sido parte de un grupo o algo por el estilo.
sin lograr adaptarme llegue a un colegio... donde conocí a mucha gente, pero solo una persona cautivo mi ser... 
Entre y vi a un niño sin cabello muy blanco, ropa muy grande y una gran sonrisa, cuando lo vi me llamo por completo la atención, pero no me iba acercar a él y como era el chico popular de la clase, el menos se acercaría a mi. 
sin embargo, un día todo cambio...

                                                                                                Continuará...